Royal Mansour Casablanca, el renacimiento de un mito urbano

El Royal Mansour Casablanca encarna el renacer de una dirección histórica que forma parte del imaginario cultural de la ciudad desde mediados del siglo XX. Concebido como un palacio urbano dedicado al art de vivre, el hotel recupera la memoria de un icono de 1953 y la integra en una nueva etapa marcada por la excelencia, la artesanía y una hospitalidad profundamente arraigada en la identidad de Casablanca.

Inaugurado originalmente en 1953 como el primer hotel de cinco estrellas de Casablanca, el edificio fue durante décadas punto de encuentro de figuras culturales, políticas y artísticas. En 2024, la reapertura del hotel en el número 27 de la avenida des Forces Armées Royales devuelve a la ciudad un referente histórico completamente reinterpretado. El proyecto conserva la silueta modernista original, respetando su valor patrimonial, al tiempo que introduce una lectura actual del lujo urbano, alineada con los estándares de una Luxury Magazine global.

El nuevo Royal Mansour Casablanca se articula como un palacio vertical de más de 23 plantas que alberga 149 habitaciones y suites, cuatro propuestas gastronómicas, un amplio spa, centro de conferencias y un salón de baile concebido para grandes eventos. Esta complejidad programática responde a la ambición de crear un hotel que funcione como destino en sí mismo, capaz de dialogar tanto con el viajero internacional como con la vida social de la ciudad.

La propuesta estética establece un equilibrio entre memoria y contemporaneidad. El interiorismo recupera el lenguaje Art Déco característico de la Casablanca del siglo XX, reinterpretado mediante mármoles, maderas nobles y latón, junto a una cuidada selección de más de 600 obras de arte contemporáneo. Destaca el vestíbulo, presidido por una instalación monumental del diseñador Charles Kalpakian que representa un mapa estilizado de la ciudad, reforzando el vínculo entre el hotel y su entorno urbano.

Las zonas comunes se conciben como espacios de transición y encuentro. El patio interior, diseñado como un jardín andalusí por el paisajista Luis Vallejo, introduce una pausa vegetal en medio del ritmo metropolitano. A ello se suma una pasarela acristalada suspendida en la planta 23 que conecta las dos torres del edificio, símbolo físico del diálogo entre pasado y presente que articula todo el proyecto.

En el ámbito del alojamiento, las habitaciones y suites oscilan entre los 45 y los 130 metros cuadrados, con una distribución pensada para el confort prolongado. Los interiores combinan elegancia geométrica y funcionalidad avanzada, incorporando detalles como baños de mármol con suelo radiante, vestidores amplios y soluciones tecnológicas discretamente integradas. Las Signature Suites, situadas en las plantas superiores, elevan esta propuesta con espacios dúplex y tríplex, temáticas culturales y vistas panorámicas sobre la ciudad, el Atlántico y la Gran Mezquita.

La dimensión gastronómica ocupa un lugar central en la experiencia del Royal Mansour Casablanca. Cuatro chefs de proyección internacional lideran una oferta diversa que recorre distintas tradiciones culinarias. Desde la alta cocina marroquí reinterpretada en La Grande Table Marocaine, hasta la brasserie francesa firmada por Eric Frechon, el sushi bar de inspiración japonesa y el rooftop de cocina mediterránea, el hotel se posiciona como un nuevo polo gastronómico de la ciudad, con una apuesta clara por el producto local y la excelencia técnica.

El bienestar se articula en un spa de más de 2.500 metros cuadrados distribuidos en varias plantas, donde el hammam tradicional convive con tratamientos de vanguardia y marcas internacionales especializadas. La piscina interior, situada bajo un gran techo acristalado, refuerza la sensación de retiro urbano, mientras que el fitness centre y el salón de barbería amplían la propuesta hacia un cuidado integral, tanto físico como estético.

El Royal Mansour Casablanca también se concibe como plataforma para eventos profesionales y celebraciones privadas. Su centro de conferencias incluye salas modulares, un gran salón de baile con capacidad para 450 personas y jardines colgantes privados, consolidando al hotel como uno de los principales escenarios para encuentros corporativos en Marruecos. Esta vocación se inscribe en la tradición histórica del edificio, que ya en los años cincuenta fue escenario de grandes recepciones internacionales.

Más allá de sus instalaciones, el hotel encarna una visión específica de la hospitalidad: servicio preciso, discreto y altamente personalizado, fruto de la formación interna de sus equipos. Este enfoque refuerza la identidad de la colección Royal Mansour, que concibe cada hotel como una extensión cultural de su ciudad, manteniendo valores comunes de excelencia y respeto por la privacidad.

La reapertura del Royal Mansour Casablanca coincide con un momento de transformación urbana y cultural de la ciudad, que se afirma como metrópolis moderna sin renunciar a su identidad histórica. En este contexto, el hotel actúa como catalizador simbólico, recuperando un icono arquitectónico y proyectándolo hacia el futuro del lujo urbano.

The Luxury Trends Magazine (Revista de Lujo – Luxury Magazine) © Royal Mansour Casablanca imágenes.